Vizcaya Weekly

En modo 4x4

La semana pasada fue de esas que te hacen sentir que el mercado va en un auto a toda velocidad… y de pronto el piloto pega un volantazo.

Alan Levi
10.2.2026

Hubo nervios, caídas puntuales y mucha conversación sobre “qué tan rápido” la inteligencia artificial puede dejar atrás a ciertas empresas. Pero lo más importante es que no se vio a los inversionistas arrancando del mercado, sino reordenándose dentro de él. En otras palabras, más que un “se acabó la fiesta”, fue un “cambiemos de canción”.

El foco de las ventas estuvo especialmente en tecnología, y dentro de eso en el mundo del software. Creció el temor de que nuevas herramientas de productividad basadas en IA puedan “comerse” productos que hasta ahora parecían indispensables, y eso golpeó fuerte a varias acciones del sector. A la vez, volvió una duda que siempre aparece en momentos de entusiasmo: están las grandes compañías tecnológicas invirtiendo demasiado y demasiado rápido. Esa mezcla fue suficiente para que el ánimo se pusiera más frágil y que la volatilidad reapareciera con fuerza: el termómetro del nerviosismo (VIX: índice de volatilidad) subió y las tasas del Tesoro a 10 años bajaron levemente (de 4,24% a 4,20%).

Sin embargo, el mercado mostró una cara más sana de lo que parecía a mitad de semana. El viernes 6 de febrero llegó un rebote contundente en el mercado americano, donde los principales índices como el S&P 500 subió cerca de 2%, el Nasdaq un 2,2%, entre otros. Esa reacción fue relevante porque no se apoyó solo en las grandes tecnológicas, sino que también empujaron sectores más “vieja economía” como la salud, industria, consumo básico y financieras. Se notó un renovado apetito por empresas medianas y pequeñas, que suelen verse más atractivas cuando las valoraciones de los ganadores de moda ya están muy exigentes.

En paralelo, el mercado se sostuvo con un piso que no es menor: la temporada de resultados en Estados Unidos viene sólida; con cerca de 59% de las empresas del S&P 500 reportadas, las utilidades y ventas muestran buenos números lo que ayuda a entender por qué, pese al susto, el panorama no se rompió, sino que se reacomodó.

Hacia adelante, el menú de esta semana es simple, pero contundente, con una combinación de resultados y datos a la mesa. En Europa y Estados Unidos seguimos en plena temporada de reportes, con compañías grandes publicando números y moviendo al mercado en cuestión de horas. En macro, la agenda viene cargada y, además, con cambios de fecha: el informe de empleo de enero en EE. UU. se publicará el miércoles 11 de febrero, y el dato de inflación (IPC) el viernes 13. En un mercado que volvió a ponerse más sensible, donde cada dato y cada reporte puede amplificar movimientos.

Si la semana pasada dejó una enseñanza, es que la historia de la IA sigue siendo el gran motor, pero el mercado ya no la compra a ojos cerrados. Ahora está distinguiendo con más cuidado entre los que se benefician, los que se pueden ver amenazados, y los que simplemente están demasiado caros. Y ahí está el punto interesante para las próximas semanas: con más volatilidad y más rotación, las oportunidades suelen aparecer donde antes nadie miraba. En la próxima edición veremos si esto fue solo una sacudida saludable… o el inicio de un mercado más exigente, donde ya no basta con subirse a lo que está de moda, sino que hay que elegir bien el vehículo.

Lo creaste, lo

protegemos

crecemos

preservamos