Los mercados cerraron la semana pasada con un tono más cauteloso, tras un inicio marcado por cierto alivio geopolítico y un repunte puntual en valores tecnológicos que permitió a Europa rozar nuevos máximos históricos.
Los mercados cerraron la semana pasada con un tono más cauteloso, tras un inicio marcado por cierto alivio geopolítico y un repunte puntual en valores tecnológicos que permitió a Europa rozar nuevos máximos históricos. Sin embargo, el entusiasmo se fue diluyendo y muchos inversionistas optaron por recoger utilidades, en un contexto donde Wall Street mostró señales de estancamiento luego de resultados corporativos dispares. El mensaje fue que el mercado sigue firme, pero requiere mayor visibilidad para seguir avanzando.
Desde el punto de vista macroeconómico, el telón de fondo continúa siendo favorable. En EE. UU. los apoyos al crecimiento permanecen vigentes, con estímulo fiscal en camino, una Reserva Federal inmersa en un ciclo de bajas de tasas y una política monetaria más flexible, todo ello respaldado por mejoras relevantes en productividad. El consumo sigue mostrando resiliencia, pese a un mercado laboral que comienza a perder dinamismo, aunque sin señales claras de deterioro.
En inflación, tras el impacto transitorio de los aranceles, Estados Unidos vuelve gradualmente a niveles más consistentes con el objetivo de la Fed, en torno al 2,6–2,7%, ayudado por una moderación progresiva en los alquileres reales. Este equilibrio se refleja también en el mercado con el bono del Tesoro a 10 años moviéndose en un rango estrecho entre 4,10% y 4,20%, señal de que el mercado no percibe riesgos macro inmediatos.
El principal foco de atención estuvo en la geopolítica. El aumento de las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Europea por la situación en Groenlandia introdujo un nuevo factor de incertidumbre. Las amenazas del presidente Donald Trump de imponer aranceles a países europeos si Dinamarca no accede a ceder la isla suponen una escalada poco habitual, al vincular la política comercial con disputas territoriales. Europa respondió con firmeza y ya se evalúan posibles represalias, aunque por ahora el impacto en los mercados ha sido contenido.
Mirando hacia adelante, la agenda de la semana estará marcada por varios catalizadores relevantes. En Europa se publicará el dato de inflación de la zona euro, clave para las expectativas de política monetaria. En Estados Unidos, hoy feriado por la conmemoración del Día de Martin Luther King Jr., comienza el tramo más intenso de la temporada de resultados, con los grandes bancos entregando señales sobre el estado del crédito y del apetito inversor.
En síntesis, los mercados siguen avanzando, pero con mayor cautela. La geopolítica vuelve a recordarnos que el equilibrio actual es frágil. Una semana para mantener una lectura estratégica, atentos a posibles episodios de volatilidad y sin perder de vista que, tras un rally prolongado, las correcciones forman parte natural del ciclo.