Vizcaya Weekly

Varios protagonistas

Hace apenas unas semanas, toda la atención de los mercados estaba puesta en el conflicto de Medio Oriente. La posibilidad de una escalada mayor mantenía nerviosos a los inversionistas, impulsaba el precio del petróleo y alimentaba las dudas sobre la inflación global.

Alan Levi
24.6.2026

Sin embargo, los mercados tienen una particularidad: cuando una preocupación comienza a disminuir, rápidamente encuentran otra. Eso fue precisamente lo que ocurrió durante la última semana.

Los avances en las conversaciones, la semana pasada, entre Estados Unidos e Irán ayudaron a reducir parte de la incertidumbre geopolítica que había dominado los titulares durante las últimas semanas. Si bien todavía queda camino por recorrer y el escenario sigue siendo frágil, el mercado recibió positivamente la posibilidad de una solución negociada, a pesar de todas las dudas que permanecen latentes. Una de las consecuencias más visibles fue la caída del precio del petróleo, una noticia bienvenida para los inversionistas, ya que reduce parte de la presión inflacionaria que había reaparecido durante el último mes.

Asi, la atención volvió a centrarse en los bancos centrales y, particularmente, en Estados Unidos. La Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios, pero el estreno de su nuevo presidente, Kevin Warsh, dejó una impresión más restrictiva de lo que esperaba el mercado. En términos simples, la autoridad monetaria dejó claro que la inflación sigue siendo una preocupación y que no existe urgencia por reducir las tasas en el corto plazo. Esta semana también se ve marcada por el reciente fallecimiento de Alan Greenspan a los 100 años, una de las figuras más influyentes en la historia moderna de la Reserva Federal y protagonista de una larga etapa de crecimiento económico durante las décadas de 1990 y comienzos de los 2000.

Esta visión tuvo un impacto inmediato en los mercados de renta fija, con las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense al alza. Sin embargo, lejos de generar un deterioro importante en el ánimo de los inversionistas, las bolsas lograron sostener su avance gracias a otro protagonista que continúa captando la atención del mercado: la inteligencia artificial.

El sector tecnológico volvió a liderar los retornos, especialmente las compañías vinculadas a semiconductores. La expectativa de que la inteligencia artificial continúe transformando industrias completas sigue siendo uno de los principales motores de optimismo para los mercados accionarios. De hecho, varias de las bolsas con mejor desempeño durante el año han sido precisamente aquellas más expuestas a esta tendencia, como Estados Unidos, Corea del Sur, Taiwán y Japón, sin embargo, las elevadas valorizaciones han llevado a los inversionistas a preguntarse cuánto tiempo podrá mantenerse este ritmo de crecimiento y entusiasmo.

En el plano económico, los datos continuaron mostrando una economía estadounidense relativamente sólida. El consumo se mantiene resiliente y la actividad sigue creciendo, aunque algunos sectores, particularmente el inmobiliario, continúan mostrando señales de debilidad. En Europa, mientras tanto, la inflación sigue siendo monitoreada de cerca por el Banco Central Europeo, aunque por ahora las autoridades consideran que el escenario sigue siendo manejable y que cualquier ajuste adicional debiera ser gradual.

De cara a esta semana, la atención estará concentrada en dos frentes. Por un lado, los inversionistas seguirán monitoreando los avances de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que continúan siendo un factor relevante para el comportamiento del petróleo y el sentimiento de mercado. Por otro, se conocerán importantes indicadores económicos en Estados Unidos, incluyendo los índices de actividad (PMI) y el dato de inflación PCE, una de las medidas favoritas de la Reserva Federal para evaluar la evolución de los precios. Además, los resultados de Micron, una de las compañías más relevantes del ecosistema de inteligencia artificial, servirán como una nueva prueba para evaluar la fortaleza de una de las principales tendencias que han impulsado a los mercados durante el último tiempo.

Por ahora, el escenario continúa mostrando una combinación que los inversionistas suelen recibir con optimismo: una economía que sigue creciendo, una inflación que no muestra señales de descontrol y una disminución gradual de los riesgos geopolíticos más inmediatos. Como siempre, los mercados seguirán atentos a cualquier cambio en estas variables, y la próxima semana volveremos para revisar cómo evoluciona esta historia.

Lo creaste, lo

protegemos

crecemos

preservamos